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De ruta en Fuensanta y Ceceda

En esta ocasión nuestros planes con niños nos han llevado de nuevo al municipio de Nava.

En cuanto llega un poco de buen tiempo (con que no nos llueva, nos vale) nos gusta mucho ir de rutas, o como dicen los peques a hacer un “Asturianinos”.

Asi que combinando que no llovía y que teníamos “mono” de ruta se nos ocurrió acercarnos hasta Fuensanta, que se encuentra muy cerquita de Nava. Llegar hasta allí es muy fácil, coges la N-634 en dirección Santander y nada más pasar Nava te encontraras con un cartel indicativo que te pondrá Fuensanta y sin desviarte te lo encontrarás a unos 2 kilómetros. No tiene perdida.

Deciros que cuando lleguéis no os esperéis un pueblo ni nada por el estilo, ya que con lo que os encontrareis, será con la fábrica de donde sale la famosa agua de Fuensanta, eso sí, antes de la portilla de entrada, hay una fuente para que cogas agua.

Entiendo que el agua de la fuente será el mismo que luego venden embotellada, de hecho, en el ratito que estuvimos allí, llegó mucha gente solo a coger agua, unos para rellenar la botellita de agua del coche, pero también hubo otros que rellenaban  garrafas y garrafas.

Indicaros también que hay un aparcamiento para que dejes el coche, justo a la entrada.

Una vez que repusimos las botellas de agua, cruzamos un pequeño puente para encontrarnos con un cruce de caminos. Desde este punto te encuentras con cuatro pistas, cada una en una dirección diferente.

Justo al lado de la fábrica de Fuensanta pasa un rio y de ahí tienes dos caminos a escoger, uno que sube el rio y otro que lo baja. A parte de estos dos, tienes otros dos que  suben hacia el monte, uno a la derecha y otro a la izquierda.

Nosotros escogimos el que sigue el curso del río, primero porque no nos apetecía subir muchas cuestas y segundo y más importante que así los niños de la que íbamos paseando, podían ir tirando piedras. Que para los que aún no lo sepáis, es una de las actividades que más les gustan a nuestros hijos.

El camino, si escogéis el mismo que nosotros, es totalmente llano y es muy fácil de hacer, incluso si lleváis sillita, se puede hacer sin problemas.

Eso sí, si vuestros hijos son tan “cabras” como los nuestros, tendréis problemas para mantenerlos por el camino marcado, ya que solo tenian una obsesión: subir por lo más difícil hacia el monte (aunque me cueste reconocerlo, al final se salieron con la suya, principalmente porque yo me moría de ganas de subir también).

Un ratito caminando y nos dimos la vuelta. Como los peques se paran continuamente a tirar piedras o a coger palos,  dan un paso para adelante y dos para atrás, os digo que vimos más bien poco de ruta, pero lo que vimos nos gusto mucho, además vimos animales, como vacas, ovejas y caballos.

                                                                                                                                                                                                                                                                    A mí, me llamo mucho la atención la cantidad de gente con la que nos encontramos, por lo que entiendo que las rutas gustan. He de decir que la ruta que más hacia la gente era una que hay hacia la derecha y que sube hacia el monte, lo que no sé, es a donde va ni lo que se puede ver en ella (pero la tengo apuntada para otra vez).

Después de tanta caminata, decidimos ir a tomar un cafetito a Ceceda. Yo siempre he oído que en Ceceda se come muy bien pero no os lo puedo confirmar porque solo fuimos a tomar un refresco.

Pero Ceceda es famosa, aparte de lo dicho anteriormente, porque conserva muchos ejemplos de arquitectura tradicional asturiana como hórreos (hay uno del siglo XVI no muy bien conservado), paneras, casas de indianos, casas tradicionales y una iglesia. Llama la atención la gran afluencia de turismo rural que tiene actualmente, por lo que siempre te encontraras gente paseando por sus calles.

Ceceda, por si no sabéis donde esta, os digo que saliendo de Fuensanta, cogemos de nuevo la N-632 en dirección Santander y te encuentras el cartel a unos 4 kilómetros a la izquierda.

 A parte del refrigerio, también estuvimos paseando por el pueblo y os digo que es muy bonito.

Después de haber paseado un rato por el pueblo empezó a oscurecer, por lo que decidimos que ya era hora de volver para casa, aunque si es por los niños nos quedamos a dormir allí, porque con tal de no ir para casa y seguir jugando con sus amigos…

Muy recomendable.

Un Saludo de Asturianinos.

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4 COMMENTS

  1. La ruta a la que haces mención en Nava, hacia donde más gente iba, son “Las Foces del río Pendón” (que es el de tus fotos). Si buscas en Internet seguro que encontrais bastante información.
    Dicen que es una ruta de baja complicación. Los críos de la zona (al menos hace algún tiempo los de 12 / 13 años) hacen uno de los tramos más sencillos en primavera con el cole. Así que deduzco que no debe ser ningún riesgo hacerla con niños.

    • Mira, pues no nos habiamos preocupado por averiguar cuales eran las rutas. Muchisimas gracias por la informacion. Es una pasada tener gente como tu y nos anima un montón a seguir. un besín

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